Materas
Materas de barro
La matera de barro es la clásica de los viveros, y por una razón concreta: el barro es poroso. Deja pasar algo de aire y humedad a través de sus paredes, así que el sustrato se seca más rápido que en una matera de plástico o de cerámica esmaltada.
Eso la hace buena aliada de plantas que no toleran el exceso de agua, como suculentas, cactus, hierbas aromáticas y muchas plantas de interior que se pudren con facilidad si el riego se pasa. En el clima caluroso de Barranquilla, en cambio, el sustrato puede secarse muy deprisa, así que conviene revisar la tierra con el dedo antes de decidir cuándo regar.
El barro también es sencillo de combinar: su color terracota y sus tonos naturales funcionan con casi cualquier espacio. Si buscas una matera de barro para una planta específica, escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a escoger el tamaño y la forma.
Estamos preparando esta selección
Aún no hay fichas publicadas aquí. Pregunta por WhatsApp lo que buscas o pásate por la tienda en Riomar.
Para qué plantas sirve el barro
Va bien con plantas que prefieren que la tierra se seque entre riegos: suculentas, cactus, sansevierias y hierbas como el romero o el tomillo. También con plantas de raíz delicada, a las que el exceso de humedad les hace daño.
Si tu planta pide tierra siempre húmeda, como algunos helechos, el barro te obligará a regar con más frecuencia. No es un problema, pero sí algo que tener presente.
Cuidados de la matera de barro
Antes de plantar, sumerge la matera en agua unos minutos para que no le quite de golpe la humedad al sustrato recién puesto. Con el tiempo es normal que aparezcan manchas blancas o verdosas en la superficie: son sales y humedad, y se limpian con un cepillo y agua.
Deja siempre un plato o base debajo con cuidado de no dejar agua estancada. Si la usas en exterior con sol directo, ten en cuenta que el barro se calienta y la tierra se seca aún más rápido.